Alexia tenía 24 años cuando se plantó en Mozambique dispuesta a montar un proyecto de ayuda a la infancia. Eso fue en 2006 y, cinco años después, en 2011, la Fundación Khanimambo ha atendido a 200 niños de la zona. No está nada mal para haber comenzado de cero.
“Puedes buscar una excusa o encontrar un modo”. Como cuenta Tatiana, cada uno tiene una forma de acercarse al voluntariado: “Implicadas permite que aporte mi granito de arena, ayudar y luchar por el cambio, a la vez que me ayuda a formarme, a tener una mirada crítica”.
Quiénes Somos
Dónde Estamos
Blog
Publicidad
Preguntas Frecuentes
Manual de Uso
Regístrate