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¿Cómo avanzar en nuestro programa de voluntariado?

13/07/2012

Portada del estudio

Presentamos este documento de Boston Consulting Group que propone ciertas claves para conseguir un programa de voluntariado que genere más valor


Boston Consulting Group (BCG) nos presenta un interesante documento sobre cómo diseñar programas de voluntariado corporativo para crear valor. El elemento diferencial del estudio radica en que se centra principalmente en un tema: la necesidad de disponer de variedad de oportunidades para cumplir con los diferentes perfiles de la plantilla. Este foco también justifica la brevedad y síntesis del documento.


En primer lugar, se destacan cuatro factores críticos en los programas de voluntariado para su éxito, que son:



  • Fijar una misión y unos objetivos claros, que conecten con el negocio y que encuentren eco entre la plantilla.

  • Elegir las ONG aliadas adeuadas, según los objetivos marcados y la coincidencia de sus necesidades con la aportación específica que pueda realizar la plantilla de la empresa.

  • Designar el equipo idóneo para gestionar el programa, facilitará que el tiempo se emplee correctamente y se envíe el mensaje adecuado para que el programa sea considerado en serio en la empresa. Dedicar recursos ayuda también a generar conocimiento interno sobre VC y sobre la  relación con las ONG.

  • Desarrollar una pluralidad de actividades de VC que contemple una amplia gama de capacidades e intereses.


Como ya indicábamos, el estudio se detiene especialmente en este último punto, en cómo desarrollar una base de oportunidades ajustada a los diferentes perfiles y necesidades de la plantilla, y de los objetivos del programa. Para abordar este reto se recurre a una matriz con dos ejes:



  • Capacidades de la plantilla, en el mínimo solo se requieren capacidades sociales (es suficiente la disposición a colaborar) y en el otro extremo son necesarias capacidades profesionales (donde se requiere un conocimiento específico).

  • Dedicación de tiempo, desde una actividad puntual que requiere 3 o 4 horas hasta actividades cuyo compromiso puede durar varios meses.


Esta matriz contempla desde actividades como los días voluntariado (solo se requieren capacidades sociales durante una horas) hasta soliditud de excedencia por parte de los empleados para colaborar durante un tiempo en una ONG. Parece que esta opción, colaborar varias semanas, o incluso meses, en una ONG empieza a coger cuerpo en varias empresas en EE.UU., en el documento se mencionan a BCG, Pfizer o Intel que están desarrollando programas en esta línea. En la mayoría de los casos, estos programas se ejecutan en países en vías de desarrollo.


BCG repasa esta matriz aplicada a su programa de voluntariado corporativo enumerando las diferentes actividades que proponen a su plantilla: días de voluntariado, voluntariado profesional para campañas de captación de fondos o rediseño de programas, voluntariado internacional...


Si aplicamos esta matriz a la situación del voluntariado corporativo en España, creemos que sí se ha avanzado en el eje de las competencias, buscando nuevas actividades donde se pongan en juego las competencias profesionales o diferenciales de la plantilla. En el otro eje, el tiempo dedicado, consideramos que hay más camino por recorrer porque todavía faltan proyectos de compromiso continuado, donde los empleados se integren más en el día a día de las ONG.


Terminamos el post traduciendo prácticamente su última frase, “transformar el mundo es algo a lo que todos aspiramos, y los programas de voluntariado nos generan una oportunidad para hacer esta contribución.”




 

Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado y empresa