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"Las ideas para reducir costes no deberían sustituir a las ideas para innovar y crecer"

02/10/2012

Dinámica de identificación de ideas

Innovar, plantearse nuevas formas de hacer las cosas o perder el miedo a arriesgar son algunos de los retos que afrontan las ONG en un momento en el que muchas piensan que lo prioritario ahora es buscar financiación para sobrevivir.


Marisol García, directora de Hazloposible, participó en la presentación del estudio “Innovar para el cambio social. De la idea a la acción”, realizado por el Instituto de Innovación Social de ESADE con la Fundación PwC España, para explicar la experiencia en innovación de Hazloposible y cómo ha sido capaz la entidad de pasar de la innovación improvisada que impulsó sus primeros años, a la innovación organizada necesaria para recuperar ese impulso innovador tras un periodo de estancamiento. “En tiempos de crisis como los actuales, la innovación es más necesaria aún. En las organizaciones no deberíamos permitir que las ideas orientadas a reducir costes sustituyan a las ideas orientadas a la innovación y el crecimiento”, dice Marisol García.  


Hazloposible es una organización que nació en 1999 en pleno boom de Internet. Durante años, ha sido una de las organizaciones más innovadoras en España en la utilización social de las nuevas tecnologías.


“Tras un periodo muy prolífico en proyectos, vivimos unos años en los que los proyectos crecieron pero no surgieron nuevas iniciativas. La organización maduró; creció en tamaño, estructura y presupuesto, pero al mismo tiempo, arriesgábamos menos para dedicarnos a mantener los proyectos y hacerlos crecer. Aumentó la financiación pública que recibíamos, pero en mi opinión, contribuyó a desincentivar la innovación porque teníamos financiación para proyectos formulados a 3 años en un entorno tan cambiante como es Internet. En 2009 nos dimos cuenta de que necesitábamos un cambio”, explica Marisol García.


La financiación es, precisamente, una de las principales preocupaciones de las organizaciones a pesar de existen experiencias innovadoras en ese campo, según recoge el estudio realizado por el Instituto de Innovación Social de ESADE. El 65% de las entidades encuestadas en el estudio creen imprescindible seguir buscando nuevas vías de financiación aunque no va a ser tarea fácil: sólo un 8% de las entidades se consideran innovadoras, frente al 40% que se definen como conservadoras.


Algunas de las principales barreras a la innovación tienen que ver con la escasez de recursos económicos y las características de los equipos de trabajo. Las personas, el liderazgo, la cultura organizativa y tener claros los objetivos hacia los que avanza la organización son los elementos clave, según la mayoría de las entidades, para poder apostar por la innovación.


“En Hazloposible hicimos un nuevo plan estratégico para definir el foco de nuestro trabajo y a partir de ahí, cambiamos la estructura organizativa para adaptarla a otra etapa de crecimiento centrada en la innovación –cuenta García-. Para nosotros, fue clave el impulso del patronato, que no sólo lo apoyó sino que incluso creó el sentido de urgencia”.


Pocas ONG españolas cuentan con un área, departamento o responsable de innovación pero sí se trabaja la innovación, aunque a distintos niveles. El 27% de las ONG cree que es un tema clave que debe trabajarse a nivel interno implicando a todo el equipo.


“Nosotros decidimos liberar a una persona del equipo para movilizar e incentivar al equipo a participar en la innovación. Su función no era innovar, sino facilitar la innovación, lo importante es que esa cultura de innovación esté cada una de las personas para que se generen nuevas ideas. Eso sí, las ideas deben circunscribirse a los temas que queríamos trabajar: crowdfunding, crowdsourcing, nuevas plataformas redes y móviles y mejora de procesos internos –continúa García”.


En este tiempo, Hazloposible ha lanzado nuevos proyectos como Microdonaciones.net o Tucodigovaacambiarelmundo.org, ha implementado internamente una práctica de actualización y formación en la que participa todo el equipo, y ha creado una app para el voluntariado en Facebook.


No todas las iniciativas han tenido éxito. De hecho, la aplicación de Facebook no ha funcionado pero “el fracaso es parte necesaria en la innovación, hay que perder el miedo a probar, equivocarse y cerrar un proyecto”, dice Marisol García. “En estos tiempos hay que arriesgar y no focalizarnos en la supervivencia. Eso, sumado a una actitud abierta hacia lo que pasa fuera, nos hará salir adelante. Algo que hemos descubierto estos últimos años es que entre las empresas y financiadores privados hay más predisposición a apoyar proyectos nuevos y novedosos, aunque su resultado sea incierto, que proyectos consolidados con impacto asegurado y alta visibilidad. Ellos también están dispuestos a arriesgar”, concluye.


 

Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado y empresa