05/05/2026
Hay personas que tienen experiencia, habilidades y aprendizajes muy valiosos, pero cuando hablan de ellos los hacen pequeños. Quizá dicen: “solo ayudaba”, “no era para tanto” o “no tengo mucha experiencia”, sin darse cuenta de todo lo que realmente saben hacer.
Si estás buscando empleo, especialmente si tienes poca experiencia laboral formal, aprender a explicar bien lo que has hecho puede marcar la diferencia. Te contamos como puedes dar reconocimiento a tus capacidades y presentarlas de forma clara, útil y profesional.
No digas “solo ayudaba”: explica lo que hacías
Muchas veces restamos valor a experiencias que sí pueden aportar mucho en un trabajo.
Por ejemplo, no es lo mismo decir: “Ayudaba en casa.”; que decir: “Me encargaba de organizar tareas, hacer compras y apoyar a una persona de mi familia en su día a día.”
La segunda frase explica mucho mejor tus capacidades: organización, responsabilidad, planificación y apoyo a otras personas.
Tampoco es lo mismo decir: “Estuve en una asociación.”; que decir: “Participé en una asociación y ayudé a organizar actividades, atender a personas usuarias y colaborar con el equipo.”
En este caso, estás mostrando experiencia en trabajo en equipo, atención a personas, organización y compromiso social.
La clave está en mirar lo que has hecho con otros ojos. A veces no falta experiencia, solo falta aprender a contarla.
Reconocer lo que sabes hacer no es presumir
A muchas personas les cuesta hablar bien de sí mismas. Tienen miedo de parecer exageradas o de no estar diciendo algo suficientemente importante. Pero reconocer lo que sabes hacer no es presumir. Es dar valor a tu experiencia.
Puedes empezar haciéndote estas tres preguntas:
¿Qué hacía?
Describe la actividad de forma concreta.
¿Qué aprendí?
Piensa en habilidades, conocimientos o actitudes que desarrollaste.
¿Qué puede servir en un trabajo?
Relaciona esa experiencia con competencias útiles para el puesto.
Por ejemplo:
Si cuidabas de una persona, quizá aprendiste a organizar horarios, resolver imprevistos, tener paciencia y tratar con responsabilidad a otras personas.
Si hiciste un curso, quizá aprendiste nuevos conocimientos, constancia y capacidad de aprendizaje.
Si ayudabas a otras personas, quizá desarrollaste escucha, empatía, comunicación y trabajo en equipo.
Si hiciste voluntariado, quizá aprendiste a colaborar con otras personas, organizar actividades, adaptarte a diferentes situaciones o asumir responsabilidades.
Qué poner en tu currículum si tienes poca experiencia laboral
Tener poca experiencia laboral no significa tener un currículum vacío. Si estás buscando tu primer empleo o has tenido pocas oportunidades profesionales, puedes destacar otros aspectos que también hablan de ti y de tus capacidades. Estos apartados pueden ayudarte a construir un CV más completo y con más valor:
1. Habilidades y competencias
Incluye capacidades que hayas desarrollado en estudios, prácticas, trabajos temporales, voluntariado, actividades personales o familiares.
Por ejemplo:
- Organización.
- Comunicación.
- Trabajo en equipo.
- Resolución de problemas.
- Atención a personas.
- Responsabilidad.
- Adaptabilidad.
- Aprendizaje rápido.
Lo importante es no poner una lista sin contexto. Siempre que puedas, relaciona esas habilidades con algo que hayas hecho.
Por ejemplo: “He desarrollado habilidades de organización y responsabilidad apoyando en tareas familiares y coordinando actividades del día a día.”
2. Voluntariado
Si has hecho voluntariado, no lo dejes fuera. En el Tercer Sector se valora especialmente porque refleja compromiso social, empatía, trabajo en equipo, iniciativa y capacidad de adaptación.
Puedes incluirlo como experiencia, aunque no haya sido remunerada.
Por ejemplo: “Voluntariado en entidad social: apoyo en la organización de actividades, acompañamiento a personas participantes y colaboración con el equipo técnico.”
Esta frase aporta mucha más información que simplemente decir “hice voluntariado”.
3. Formación y cursos
Incluye tus estudios, cursos online, talleres, seminarios o formaciones complementarias. Aunque no estén directamente relacionados con el puesto, pueden aportar valor si muestran interés, constancia o ganas de aprender.
También puedes mencionar proyectos académicos, trabajos en grupo o actividades organizadas durante tu formación.
4. Idiomas y competencias digitales
Los idiomas y las competencias digitales también pueden ayudarte a destacar. Incluye los programas, herramientas o plataformas que sepas manejar, aunque no seas una persona experta.
Por ejemplo: “Manejo básico de herramientas digitales como Word, Excel, correo electrónico y plataformas de videollamada.”
O, si tienes más nivel: “Uso habitual de herramientas digitales para organización, comunicación y creación de contenidos.”
5. Proyectos y actividades
También puedes incluir proyectos personales, comunitarios, académicos o asociativos que demuestren iniciativa.
Por ejemplo:
- Organización de un evento.
- Participación en una asociación.
- Apoyo en actividades de barrio.
- Creación de contenidos.
- Cuidado de personas.
- Participación en grupos juveniles, culturales o deportivos.
- Colaboración en campañas solidarias.
La clave es explicar qué hiciste y qué habilidades desarrollaste.
Cómo hacer que tu CV se vea profesional
Además de explicar bien tu experiencia, es importante cuidar la forma en la que presentas tu currículum.
Elige un diseño limpio, claro y fácil de leer. Cuida la ortografía, la redacción y el orden de los contenidos. Puedes utilizar herramientas como Canva, Resume Maker o Europass para crear una plantilla sencilla y profesional.
Guarda siempre tu CV en PDF para evitar que se desconfigure al enviarlo o subirlo a una plataforma de empleo.
Ordena la información de lo más reciente a lo más antiguo y adapta el contenido a cada oferta. No hace falta ponerlo todo: destaca lo que sea más útil para el puesto al que quieres presentarte.
También es importante sintetizar. Usa frases cortas, claras y centradas en lo más relevante.
Tu experiencia tiene más valor del que crees
No necesitas una larga trayectoria laboral para empezar a construir un buen currículum. Lo importante es identificar qué has hecho, qué has aprendido y cómo eso puede servir en un empleo.
Puede que hayas cuidado, acompañado, organizado, estudiado, colaborado, participado en una asociación, hecho voluntariado o apoyado a otras personas. Todo eso puede decir mucho de ti si sabes explicarlo bien.
Hablar de tus capacidades con claridad no es exagerar. Es reconocer tu recorrido y mostrarlo de forma profesional.
Ahora que ya sabes cómo explicar mejor tu experiencia, puedes preparar o actualizar tu CV y buscar nuevas oportunidades:
- En el portal de empleo de Hacesfalta.org encontrarás ofertas adaptadas a tus intereses, área de especialización y disponibilidad.
- También puedes encontrar ofertas que se adapten a tus necesidades en Hazloinclusivo.org, el portal de empleo facilitar, promover y fomentar el empleo de personas con discapacidadl, conectando a quienes buscan trabajo con empresas comprometidas con la inclusión.
Este contenido ha sido generado con la asistencia de Inteligencia Artificial. En Hazloposible apostamos por la innovación responsable: el resultado ha sido supervisado y editado por nuestro equipo humano para garantizar su veracidad y la eliminación de sesgos, alineándolo con nuestros valores de equidad y diversidad.