26/02/2026
Aunque todavía no tengas mucha experiencia profesional, tu currículum no tiene por qué ser escaso. Sin caer en inventar experiencias o rellenar el CV con aspectos superfluos, te contamos cómo resaltar tus habilidades y sobresalir en los procesos de selección. ¡Sigue leyendo para poner a punto tu CV!
La elaboración de un currículum es un paso tan importante como delicado. Queremos que muestre nuestra trayectoria profesional y a su vez destacar ante otros candidatos/as, ajustarnos al trabajo al que nos postulamos pero también mostrar versatilidad.
Dar una visión global y concisa a través del CV puede parecer complicado, pero la clave para la elaboración de un buen CV es organizarse y seguir una serie de pasos que nos lleven directos a lo que queremos transmitir. En este post te contamos cómo hacer un buen currículum con poca experiencia laboral junto a los puntos clave que no has de dejarte en esta carta de presentación profesional.
Hacer un CV si no tengo experiencia
Como decimos, inventar hazañas laborales y experiencias no es la solución para un buen CV. Lo cierto es que solo tienes que saber buscar y fijarte en aquellas cualidades que ya tienes.
Empieza por resaltar las habilidades que has desarrollado durante la formación que estás recibiendo o que has recibido. También las que hayas podido adquirir en trabajos que no estén relacionados con tu formación o con el puesto al que ahora quieres optar.
¡Si has realizado algún voluntariado es fundamental que lo incluyas! Esto es especialmente fundamental si tu candidatura está orientada a un puesto de trabajo del Tercer Sector. Formar parte de un proyecto o causa social dice mucho de nosotros y de nuestras inquietudes. Los/as empleadores que buscan talento para sus empresas y entidades cada vez más van a buscar las llamadas soft skills, habilidades del carácter y motivación personal que van más allá del entorno laboral pero resultan enriquecedoras en un empleado/a, además de hacerte destacar respecto a otras personas postuladas. De este modo, aspectos tan importantes y tan valorados por la organizaciones como la generosidad, el trabajo en equipo, la adaptabilidad, el compromiso o la empatía, se prevén tras llevar a cabo un voluntariado.
Destaca aquellas competencias que te dan un valor añadido y te hacen sobresalir. Pueden ser a nivel individual, como trabajo en equipo, creatividad, capacidad de organización… O aquellas habilidades que posees gracias a tu trayectoria, inquietudes y formación: idiomas que hablas, cuáles son tus conocimientos informáticos, qué formación complementaria tienes (seminarios, talleres, cursos...), si has colaborado en la organización de eventos o actos en la universidad, qué hobbies o actividades te gusta hacer en tu tiempo libre.
Todo esto es información que puede ser muy relevante ya que ayuda a conocerte mejor pero también resalta cualidades valoradas en un ámbito profesional.
Otro apartado que puedes incluir para complementar es destinar un espacio de tu CV a los proyectos en los que has participado, demostrando que eres una persona dinámica, curiosa y proactiva que ha ido más allá de la formación.
Puntos clave para un CV bien hecho
Una vez tienes claro el enfoque, toca ponerse manos a la obra. Te dejamos los siguientes puntos para que te organices y tengas en cuenta a la hora de hacer el CV:
Una vez tengas puesto a punto tu CV… ¡empieza la búsqueda! En el portal de empleo de Hacesfalta.org encontrarás todas las oportunidades ofertadas por las ONG en función de tus intereses, área de especialización, disponibilidad…
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