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Con el corazón en Lesbos

10/03/2016

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Después de conocer en septiembre la impactante foto de Aylan, el niño sirio muerto a la orilla del mar en Turquía; Álvaro y otros tres compañeros del cuerpo de bomberos de Sevilla decidieron que tenían que hacer algo...


Fue así como juntos organizaron una carrera solidaria en Sevilla y recogieron fondos para donar a las organizaciones que trabajaban atendiendo a los refugiados que llegaban en barcas a la isla de Lesbos, en Grecia.



Pero la imagen de Aylan se repetía diariamente, los periódicos y las imágenes de los telediarios mostraban cómo cientos de niños seguían naufragando a la orilla de mar Egeo y Álvaro y sus compañeros decidieron que tenían que hacer algo más para ayudar con la tragedia de los refugiados. Pidieron un bote prestado, lo engancharon a su camioneta y emprendieron un viaje por tierra desde Sevilla rumbo a la Isla de Lesbos. Hasta entonces desconocían que sería la primera de las muchas misiones que les esperaban por delante, y que terminarían constituyendo una asociación para llevar a cabo su trabajo. Fue así como surgió PROEM-AID.


Preparando su misión

En el aeropuerto de Atenas, Joaquín, Ángel, Guillermo, Antonio, Nacho y Álvaro esperan impacientemente su vuelo hacia la Isla de Lesbos. Para algunos es su primera vez, otros su segunda. Se conocieron hace solo unas horas, vienen desde Sevilla, Málaga y Madrid pero estarán juntos durante las próximas dos semanas. La mayoría han sacrificado sus días de vacaciones para venir a ayudar; otros han conseguido cambiar sus guardias con sus compañeros de trabajo.


La organización, que solo cuenta con unos meses de vida, ya comienza a recibir donaciones de todo tipo, en efectivo y en especie, e incluso desde administraciones locales ya les han prometido recursos económicos para apoyar el trabajo que están realizando; mientras tanto, los voluntarios han puesto dinero de su bolsillo para cubrir sus gastos.


Todos los miembros de este grupo son bomberos, pero aclaran que no todos los voluntarios de su organización deben serlo. Sí es un requisito, sin embargo, ser un experto en emergencias: “Para la situación de llegada de los refugiados que se está viviendo en la isla de Lesbos los voluntarios más útiles son aquellos con conocimientos en primeros auxilios y socorro, como enfermeros/as o médicos, y también traductores de farsí o árabe”. Si no tienes este perfil, lo mejor es encontrar una opción para colaborar con las entidades en España que ya están atendiendo y recibiendo a los refugiados derivados de otros países europeos. Consulta ofertas de voluntariado con refugiados en España aquí.


Uniformes naranjas en acción

Su trabajo como voluntarios consiste en asistir a los refugiados que llegan a la orilla y en guiar a los barcos que vienen desde Turquía con la esperanza de alcanzarla. Durante dos semanas, organizados en dos turnos, trabajan 24 horas para poder sacar el máximo provecho a su presencia en la isla.


Allí ya los conocen, pues desde octubre comenzaron a familiarizarse con un grupo de españoles que, con su uniforme naranja y sus ganas de ayudar, llevan la voz cantante en la playa en el momento en el que llegan los botes con refugiados. Después de que ellos asisten a los recién llegados y les ayudan a desembarcar, los vecinos de la isla se acercan con calcetines y ropa para que la gente pueda cambiarse al llegar a la orilla y luego sea desplazada hacia los campamentos de refugiados instalados allí.


Cuando vuelven

Una vez regresas a casa, después de vivir esta experiencia, tu corazón se queda en Lesbos”, dice Álvaro. Y continúa, “no dejas de pensar en la gente, en las necesidades que hay, en los problemas que tenemos que solventar para poder seguir haciendo nuestro trabajo. Todos los días leemos las noticias sobre lo que esta pasando en la isla, actualizamos información en nuestra pagina de Facebook y subimos fotografías a nuestra pagina web. Nos seguimos organizando para que una vez se detenga la llegada en Lesbos, podamos desplazarnos a otros puntos del Mediterráneo a seguir ayudando”.


Pero, ¿cuál es su gran motivación para dejarlo todo y desplazarse hasta aquí? Sin titubear, los seis voluntarios contestan al mismo tiempo: los niños. E inmediatamente rebuscan entre sus mochilas para mostrarnos sus teléfonos móviles. En ellos guardan las fotos de esos pequeños que, en parte gracias a su ayuda, llegaron a salvo a Lesbos.


Álvaro recatando a un menor refugiado en la isla de Lesbos


Álvaro, voluntario de PROEM-AID, rescatando un menor en la isla de Lesbos.

Hacesfalta.org Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado