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Consejos para hacer voluntariado con personas con un trastorno mental

10/10/2016

voluntariado con personas trastorno mental

"Voy a hacer un voluntariado con personas con un trastorno mental y no sé muy bien cómo actuar…". ¿Te ha pasado alguna vez?


Con motivo del Día de la Salud Mental, el 10 de octubre, hemos rescatado el Informe de Voluntariado en salud mental de España del año 2015, publicado hace unos meses por la Confederación de Salud Mental de España.


De él extraemos algunas de sus conclusiones principales y las acompañamos de algunos consejos sobre cómo mejorar en nuestras actividades como voluntarios la comunicación con las personas que tienen algún tipo de trastorno mental.



¿Cuál es el perfil del voluntario en salud mental?

[Datos obtenidos del Informe tras una encuesta de la Confederación a 266 voluntarios].



  • Mujeres en el 71% de los casos

  • Voluntariados de una vez por semana en el 42% del total (el 23% dedica más de un día por semana)

  • Un 83,1% de los voluntarios dirige su actividad a las personas con trastorno mental, un 15% a sus familiares, un 33,1% a los profesionales y un 13,9% a la sociedad en general (esta pregunta permitía respuesta múltiple.

  • La mayoría de los voluntarios (un 59,4%) participa en actividades de ocio y tiempo libre. Le siguen las acciones formativas y las actividades de sensibilización.




  • Antes de iniciar su voluntariado, el 78% de los voluntarios encuestados recibieron formación sobre los diferentes tipos de trastornos mentales y qué los caracteriza (no es lo mismo una neurosis que una psicosis que un trastorno de la personalidad), acerca de los recursos sociales que existen para según qué casos o más dirigida a mejorar las habilidades de comunicación.


Habilidades de comunicación en el voluntariado de salud mental


Aunque cada uno tenemos nuestras particularidades y a pesar de que no existen fórmulas mágicas, José Manuel Cañamares Yelmo, psicólogo clínico y Director Técnico del área de salud mental de Intress (Instituto de Trabajo Social y de Servicios Sociales) ofrece a continuación algunas recomendaciones acerca de cómo mejorar la comunicación con una persona con un trastorno mental por parte de un voluntario.



1.- Validar


Dirijámonos a la otra persona como a un igual, ni dándole la razón ni negándosela, simplemente tratando de comprenderle y haciéndoselo saber. Frases como "entiendo" o "no lo comparto pero lo respeto" encajarían en lo que José Manuel define como validación del otro.


Nunca decirle a la otra persona que lo que está contándonos es imposible que sea real. Hagamos el ejercicio de ponernos en su lugar, ¿nos gustaría que nos cuestionaran continuamente nuestras afirmaciones aunque para nosotros estemos simplemente transmitiendo nuestra realidad?


Imaginemos que tras contar algo que nos acaba de suceder alguien nos respondiera "eso es imposible". Probablemente nos ofendería que otros no confiaran en lo que nosotros hemos visto y estamos queriéndole transmitir. De igual manera, cuando en nuestra actividad voluntaria alguien nos cuente algo, no se lo neguemos, por mucho que para nosotros se escape de toda probabilidad de ser verdad. Tampoco nos dirijamos a la otra persona diciéndole lo que tiene o no tiene que hacer. No somos quiénes y esa no es tampoco nuestra función como voluntarios.



2.- No interpretar


No interpretemos el mensaje de la otra persona desde nuestra perspectiva, porque la nuestra no es la única. A modo de anécdota, José Manuel recordaba que en una ocasión una de las personas con las que trabajó pidió en varias ocasiones "bajar el volumen", así que él y sus compañeros, sin cuestionarse que quizás su interpretación difería del mensaje que esa persona quería transmitir, lo que hicieron fue bajar el volumen de la música que estaba sonando. Sin embargo, un rato después cayeron en la cuenta de que lo que esa persona estaba pidiendo era que alguien redujera la intensidad del radiador en el que estaba apoyada. Un malentendido muy comprensible si nos ponemos en la piel de José Manuel y en la de sus compañeros, pero que hace reflexionar sobre la cantidad de veces en las que no miramos más allá de nuestra primera interpretación. No olvidemos que nuestra visión es la nuestra, no la única posible.



3.- Escuchar


Facilitemos que se produzca una buena comunicación entre la otra persona y tú, asegurándonos de que nos está siguiendo con eso que le estamos contando y haciéndole saber que nosotros también le estamos siguiendo a él.


Algunos voluntarios se preguntan si deben ellos hablar de sí mismos o si su papel debería ceñirse al de escuchar al otro. Quien no debe hablar de sí mismo es el terapeuta, pero recordemos que nuestro roll no es el de un terapeuta sino el de un voluntario, y por tanto sí que podemos (incluso debemos, para generar confianza) hablar de nosotros mismos, como parte de una conversación lo más natural posible.



4.- Favorecer la tranquilidad


Hablemos despacio a la persona con la que estamos comunicándonos en nuestra actividad voluntaria, sin agobiarle. Debemos aprender a manejar su estrés, y eso implica no estar demasiado encima de él/ella ni resultar invasivos desde nuestra acción voluntaria. Por ejemplo, si vemos que la otra persona no habla nada no tendamos a llenar los silencios empezando nosotros a hablar mucho y muy rápido. Es mejor adaptarnos a su ritmo y generar, en la medida de lo posible, un ambiente relajado y tranquilo.


Lo positivo y lo negativo, según los voluntarios


"Antes tenía más prejuicios que conocimientos", asegura uno de los voluntarios en los testimonios recogidos en el informe. Los voluntarios valoran como algo positivo no solo el conocimiento sobre salud mental adquirido gracias a su acción voluntaria, sino también el poder aportar algo positivo en la vida de las personas que tienen un trastorno mental, la realización personal y el enriquecimiento mutuo.


Dentro de lo que les resulta más complicado en su actividad voluntaria algunas de las personas encuestadas han señalado el tiempo dedicado (que a veces supone un elevado porcentaje de sus horas libres), los escasos recursos, el desconocimiento en algunos momentos sobre cómo actuar con las personas con trastorno mental, la falta de definición de la tarea del voluntario o la consecuente sensación de no tener muy claro si se está siendo útil con la realización de la actividad voluntaria.


Puedes consultar todos los testimonios de los voluntarios recogidos por la Confederación de Salud Mental de España en el Informe de Voluntariado en Salud Mental del año 2015.



"La regla de oro"


Para esas ocasiones en las que no sabemos muy bien cómo actuar, qué consentir, qué hacer o cómo reaccionar, la regla de oro, cree José Manuel, es la siguiente: "si no sabes cómo tratar a una persona con trastorno mental, trátale como a una persona que no lo tiene".


Y, por supuesto, solicita a la persona responsable de tu voluntariado que te facilite toda la información y la formación que necesites para desarrollar tu actividad, consulta a la organización todas las preguntas que te surjan y no dudes en transmitir a la entidad con la que colaboras cómo crees que podrían ellos ponértelo más fácil para que tu actividad tenga el mejor impacto posible en las personas con las que compartes tu tiempo como voluntario.


Consulta aquí qué ONG que trabajan por la salud mental están buscando voluntarios.


 


[Fuentes: Informe Voluntariado en Salud Mental 2015 / José Manuel Cañamares (taller en La Casa Encendida)]


 

Hacesfalta.org Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado

 

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