12/08/2026
Cada 12 de agosto celebramos el Día Internacional de la Juventud, una fecha que nos invita a poner en el centro las voces, inquietudes y propuestas de las personas jóvenes y a reconocer su papel para construir sociedades más justas y sostenibles.
Este 2026, bajo el lema “Contextos distintos, aspiraciones comunes”, la ONU recuerda una realidad evidente: las circunstancias de las personas jóvenes pueden ser muy diferentes dependiendo de dónde vivan, pero muchas de sus aspiraciones son compartidas. Tener oportunidades, acceder a una educación de calidad, participar en las decisiones que afectan a su futuro, encontrar un trabajo digno y contribuir a una sociedad mejor forman parte de ellas.
Y entre esas aspiraciones también existe un deseo de participar y generar cambios en su entorno.
La juventud sí quiere implicarse
A veces escuchamos que las nuevas generaciones participan menos o que están menos comprometidas con las causas sociales. Sin embargo, los datos nos ayudan a dibujar una realidad bastante más compleja.
Desde Hacesfalta.org hemos preguntado a más de 300 personas jóvenes por su relación con el voluntariado y sus expectativas a la hora de colaborar con una causa social.
Y encontramos un dato especialmente significativo: el 81,9 % de las personas encuestadas afirma haber realizado voluntariado alguna vez.
La solidaridad, por tanto, sigue estando presente.
Además, cuando preguntamos qué es lo más importante a la hora de elegir una oportunidad de voluntariado, la respuesta es clara: la causa.
Las personas jóvenes quieren dedicar su tiempo a aquello que realmente les importa. Pero también valoran otros elementos como aprender, adquirir experiencia y, especialmente, poder comprobar que su participación sirve para generar un impacto real.
No basta con participar: quieren saber para qué
Las nuevas generaciones no solo buscan colaborar, también quieren comprender qué ocurre gracias a esa colaboración.
Más del 80 % de las personas encuestadas considera que colaborar como voluntario o voluntaria con una ONG es una vía eficaz para generar impacto social, aunque buena parte entiende que debe combinarse con otras formas de participación y transformación social.
Sin embargo, existe un reto importante. Entre quienes ya han participado en voluntariado, aproximadamente un 70 % considera que su experiencia tuvo un impacto positivo, pero una parte relevante siente que ese impacto fue poco visible o poco reconocido.
Esto nos plantea una pregunta importante para las organizaciones:
¿Estamos explicando suficientemente bien el cambio que genera el voluntariado?
Contar cuántas horas se han dedicado, qué personas se han beneficiado, qué resultados ha conseguido un proyecto o cómo ha evolucionado una iniciativa puede ayudar a las personas voluntarias a conectar su esfuerzo individual con una transformación mucho mayor.
Entonces, ¿qué está frenando la participación?
Si existe interés por las causas sociales, el siguiente reto es facilitar el camino entre las ganas de participar y la acción.
Las personas jóvenes encuestadas señalan algunas barreras claras.
La falta de tiempo sigue siendo importante, especialmente cuando hay que compatibilizar estudios, trabajo y otras responsabilidades. Pero también aparecen dificultades relacionadas con la propia oferta de voluntariado: casi un 19 % señala que resulta complicado encontrar actividades adecuadas y un 12 % considera que las propuestas actuales no siempre resultan atractivas.
También existe un desafío alrededor de la relación con la transparencia de las organizaciones: conocer exactamente qué se va a hacer, recibir información clara, entender el impacto de la actividad y obtener respuestas ágiles puede marcar la diferencia entre mostrar interés por una oportunidad y acabar participando en ella.
Cuando preguntamos qué ayudaría a dar ese primer paso o a repetir una experiencia, la respuesta más frecuente vuelve a ser sencilla: tener claro desde el principio qué voy a hacer.
Nuevas formas de participar para una nueva generación
Quizá el reto del voluntariado juvenil no sea convencer a las personas jóvenes de que merece la pena transformar la sociedad. Muchas ya están convencidas.
El desafío es crear formas de participación adaptadas a cómo viven, se comunican y se relacionan hoy.
Oportunidades más fáciles de encontrar. Información clara. Acciones puntuales junto a otras de mayor recorrido. Posibilidad de participar cerca de casa. Experiencias vinculadas a las causas que más les preocupan. Espacios para conocer a otras personas. Y herramientas que permitan saber qué impacto está generando su tiempo.
En definitiva, reducir la distancia entre “me gustaría hacer algo” y “ya estoy participando”.
Porque las realidades de las personas jóvenes pueden ser muy diferentes, pero muchas comparten algo esencial: las ganas de formar parte del cambio.
Y cuando encuentran la causa, el momento y la oportunidad adecuados, esa intención puede convertirse en acción.
Próximamente: una nueva forma de encontrar tu voluntariado
Desde Hacesfalta.org, en colaboración con el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, estamos trabajando en una nueva aplicación de voluntariado pensada especialmente para acercar las causas sociales a las personas jóvenes y facilitar nuevas formas de participación.
Todavía estamos con los últimos detalles, pero podremos contaros mucho más muy pronto.
Este otoño, el voluntariado estará todavía más cerca.
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