Blog / Noticias


¿Es mejor dar o recibir?

26/08/2013

Porta del Libro Give and Take

Una actitud generosa en el puesto de trabajo beneficia tanto a quien la desarrolla como a la empresa: es lo que sostiene un estudio publicado recientemente y que demuestra que, en determinadas condiciones, el secreto del éxito es la generosidad.


Uno de los mayores eventos a nivel mundial sobre voluntariado corporativo es la Conferencia sobre Voluntariado y Servicio que organiza Points of Light en Washington. En la edición de 2013, una de las ponencias que más eco ha tenido en blogs y foros ha sido la de Adam Grant para la presentación de su libro Give and Take, A revolutionary approach to success.


En el libro se plantea el modelo que tenemos los seres humanos a la hora de relacionarnos con otras dentro de las organizaciones, y el autor plantea tres posibles categorías de personas:



  • Takers: son los tomadores o acaparadores, quienes siempre tratan de encontrar su beneficio en las relaciones con otros. Son ególatras o bien personas que se han quemado después de ser generosas muchas veces.

  • Matchers: buscan los relaciones equitativas, su máxima es: “Tú haces algo por mí y yo haré algo por ti”.

  • Givers: son los generosos, son personas que genuinamente quieren ayudar a que otros tengan éxito, y es frecuente que busquen formas de lograr un impacto positivo en otros sin pensar en su propio beneficio.


Adam Grant, después de sus investigaciones en diferentes áreas (ingeniería, facultades de medicina y ventas), ha concluido que los generosos son quienes alcanzan mayor y menor éxito, dependiendo de las condiciones. ¿Cómo es posible? Porque en un entorno de trabajo colaborativo e hiperconectado los donantes sobresalen y alcanzan mayores logros. Pero es cierto que si los donantes no fijan ciertos límites, los receptores podrán adquirir ventaja dejando relegados a quienes tienen ese perfil más colaborativo.


Adam Grant establece que para lograr el éxito, además del trabajo duro, el talento y la suerte, es necesaria la generosidad, y más en un mundo hiperconectado. Adam aporta cuatro consejos para el desarrollo de una cultura de generosos de éxito en las empresas:



  1. Contar con la gente adecuada, animando a los matchers a seguir el ejemplo de los givers y recompensando sus comportamientos generosos (así los acaparadores no se sentirán cómodos y no tendrán espacio en la empresa).

  2. Reducir costes, fomentando el poder de los favores de los cinco minutos: no es necesario que un giver sea como Teresa de Calcuta, es suficiente con que diga sí a quien le pide una ayuda puntual si es la persona mejor capacitada para atenderla. Y, si no lo es, decirle con quién debería consultarlo. Esta mentalidad de la generosidad permite encontrar soluciones eficientes con más valor para el cliente.

  3. Mostrar el impacto de los comportamientos generosos. Algunos donantes se queman y terminan abandonando su actitud, mientras que otros continúan. ¿Por qué? Porque los primeros no han visto el valor de su esfuerzo. Se debe pensar en la empresa en formas de transmitir y demostrar el valor de esas acciones generosas.

  4. Fomentar la búsqueda de ayuda. Más del 75% de las ayudas se inicia con una petición. Sin embargo, la gente duda en pedir ayuda. La empresa debe animar a que se pida ayuda, siempre que se cuente con esta cultura de generosidad.


¿Cuál es la conexión entre esta cultura de la generosidad en las empresas y el voluntariado corporativo?  Se encuentra como mínimo en dos planos:



  • En un plano macro: si las empresas apuestan por este modelo de generar relaciones internas, el voluntariado corporativo se reforzará tremendamente porque será la forma natural de replicar esta cultura de generosidad en su relación con el entorno que rodea a la empresa.

  • En un plan micro: porque algunas de las recomendaciones indicadas también se pueden aplicar a la gestión del voluntariado corporativo. Por ejemplo, el reconocimiento para superar el síndrome del giver/voluntario quemado, identificar canales de comunicación del impacto, generar una cultura interna que apueste por el voluntariado, etc.


Además, estas medidas son fáciles de aplicar desde el primer día, es suficiente con decir sí. Y, si lo haces a la primera y con una sonrisa, mucho mejor.


 

Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado y empresa