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8m 8 voces, mujeres que inspiran en el ámbito social

11/03/2021

En la última semana, con motivo del 8M, desde Hacesfalta hemos llevado a cabo una acción en nuestras redes (Twitter y Facebook) a través de la cual hemos querido ponerle rostro y “voz” a algunas de las mujeres que están tras las organizaciones sociales de nuestro portal.




Creemos que una de las lacras de nuestra sociedad, a nivel social y cultural, que actua como causa complice y perpetuadora del profundo arraigamiento de este sistema patriarcal y machista que nos atraviesa, es la falta de referentes femeninos que nos sirvan de inspiración a nosotras las mujeres. Desde la educación en la escuela vemos como los nombres femeninos en la historia, las autoras en lengua o las pensadoras en filosofía -por mentar solo algunas materias aunque es una constante que se repite en todas- son escasas, por no decir inexistentes. La infrarrepresentación del género femenino es un problema que, como sociedad nos concierne a todes, al igual que la búsqueda de soluciones y la reparación de este olvido sistémico.


Reconocer a las grandes mujeres de la historia del feminismo es un ejercicio fundamental y un conocimiento que se debería incentivar, primeramente desde el colegio, y continuar su fomento a lo largo de toda nuestra vida. Sin embargo, además de conocer los nombres y aportaciones de quienes recorrieron primero esta senda del feminismo para abrirnos el camino a las que vinimos después, necesitamos ponerle igualmente nombre a quienes ahora están continuando dicho legado, aquellas que están escribiendo la historia en este momento con sus actos y con sus vidas, lidiando con las injusticias del presente para dibujar un futuro pintado de morado.

Es por eso que desde Hacesfalta hemos querido, aprovechando la semana del 8m, ofrecer nuestros canales de comunicación para dar voz y cederles espacio a quienes protagonizan esta lucha social desde lo privado y personal, pero también desde lo laboral. Mujeres que se autodefinen orgullosamente como feministas y que tratan de llevar a la práctica dicho pensamiento y forma de ver el mundo, también en sus lugares de trabajo.

Además de transmitir en redes los mensajes que nos han hecho llegar, hemos querido recopilar en el presente post las experiencias, testimonios, ideas y reflexiones que nos han compartido para no dejarnos nada en el tintero y porque creemos que leerlas es un verdadero acto de aprendizaje e inspiración.


 


Testimonios #8m8voces:







"Desde que tengo uso de razón he podido comprobar y experimentar las diferencias de trato, oportunidades, roles, obligaciones, etc que se producían a mi alrededor, por el simple hecho de tener unos genitales distintos. Soy feminista, porque a pesar de la sociedad patriarcal en la que he crecido, he tenido derecho a estudiar, a trabajar, a opinar, a votar y en cierto modo a elegir la mujer que quiero llegar a ser, gracias a muchas mujeres que antes de mí, no se dejaron pisotear por quienes las creyeron inferiores, pero también porque como la mayoría de mujeres que he podido conocer a lo largo de mi vida, por muy diferentes que seamos, descubrí que tenemos algo en común: hemos sufrido actitudes, faltas de respeto y comentarios machistas.

En algún momento de mi vida escuché la frase: “Si yo tengo un derecho y tú no, no tengo un derecho, tengo un privilegio”. En ese momento, no entendí la profundidad de ese pensamiento, pero cuando me detuve a observar, a mirar más allá de mis propias vivencias, a escuchar y sobre todo cuando comencé como voluntaria en distintas

organizaciones o de manera independiente, pude sentir en mi propia piel ese privilegio. Soy tan privilegiada por haber nacido en un país catalogado como “el primer mundo”, que puedo traspasar tantas fronteras como quiera, puedo manifestarme y dar mi opinión, puedo acceder a ayudas públicas de vivienda, alimentación y otros, mis hijos pueden ir a un colegio, si me siento enferma, tengo acceso a un sistema público de salud, y tantos otros privilegios de los no somos conscientes normalmente

Cuando comencé en Rowing Together, para mi significó encontrarme con personas que no tenían en cuenta si éramos hombres o mujeres, sólo contaba tus ganas de ayudar, tu actitud y lo que pudieras aportar para lograr el objetivo, ser parte del cambio que genere una igualdad de derechos humanos, sin importar género, procedencia o religión.Trabajar en un equipo de pensamiento feminista es un auténtico placer y puedo decir muy orgullosa, que durante estos 5 años, nunca, hemos recibido ningún comentario o sufrido ninguna actitud machista por parte de nuestros compañeros de género masculino, es más, nos han hecho sentirnos muy valoradas.

A partir de ese momento no hemos dejado de aprender a utilizar nuestros privilegios, a favor de aquell@s que no tienen ni derechos, de darles voz a esas mujeres inmigrantes, luchadoras, admirables pero invisibles, mutiladas y maltratadas; de buscar la manera de aliviar el dolor y el miedo en esas niñas que escaparon de un infierno que estaba destinado para ellas, sólo por haber nacido con un sistema reproductivo diferente a quienes se creen con la potestad de decidir que tiene que hacer o ser una mujer.

Si ser mujer es jodido, ser mujer e inmigrante es una tortura.

Durante nuestra travesía en este barco en el que cada día más personas se animan a remar con nosotros, hemos conseguido muchos retos, pero creo que nuestro mayor logro ha sido, por un lado, demostrar que trabajando juntos hombre y mujeres podemos conseguir todo aquello que nos propongamos y sobre todo, demostrarles a todas esas mujeres y niñas que hemos atendido que ellas también pueden. Si nosotras podemos, ellas también. Pueden ser doctoras, profesoras, trabajadoras sociales, community manager, bomberas, rescatistas o lo que les dé la gana de ser.

En el mundo que estamos construyendo, hay un gran destino esperando para todas ellas y ahí estaremos, para acompañarlas durante el camino y seguiremos remando junto a ell@s para seguir luchando por los derechos de tod@s”.

Ana Belmonte Guanich, Coordinadora Redes Sociales, Comunicación y Prensa en Rowing Together NGO.


 


"Creo que es fundamental adoptar una perspectiva feminista desde todos los ámbitos laborales porque es la única forma justa de hacer las cosas. Si dejamos de lado la perspectiva de género en nuestro trabajo, estamos dejando de lado a la mitad de la población mundial. El tercer sector debe trabajar por mejorar la vida de las personas y por cambiar todos los aspectos negativos y las contradicciones que genera un mundo tan competitivo y capitalista y trabajar por la igualdad de género es necesario para poder contribuir a la creación de ese mundo más justo y positivo. No podemos mirar para otro lado cuando los derechos humanos de la mitad de la población están siendo vulnerados. Los ODS deben ser el camino a seguir para cualquier empresa y no están enunciados por casualidad. Están marcados porque existe una necesidad de trabajar en esos ámbitos y una deuda con todos y cada uno de ellos.

Desde Ayúdame3D me encantaría conseguir implantar un plan de igualdad transversal que tenga en cuenta tanto a las empleadas y voluntarias como a todas las beneficiarias de nuestro trabajo. Realizar acciones concretas que fomenten la igualdad de género desde nuestro ámbito laboral. Actualmente siempre usamos el lenguaje no sexista (inclusivo o femenino plural) y trabajamos con perspectiva de género en todo lo que hacemos, aunque somos conscientes de que queda mucho por hacer y muchas medidas por implantar.

Además, el feminismo me ha enseñado a pensar siempre en lo común antes que en lo individual: ver y reconocer cómo las decisiones que tomamos no siempre tienen que ir en beneficio propio. Antes de pensar en el yo deberíamos mirar el nosotras. Y preguntarnos: ¿esto que voy a realizar nos beneficia a todas, o solo a mí? Considero que este enfoque es muy necesario para todas las empresas y entidades. Solo así trabajaríamos de verdad por un mundo más ético, justo e igualitario para todas."

Laura Martín Torruella, Communication Officer y cofundadora de Ayúdame3D



"Me di cuenta de la importancia de adoptar una perspectiva de género y feminista en el ámbito profesional después de una formación con adolescentes cuando recibí un bonito mensaje por parte de una de ellas: "gracias por lo que nos has enseñado Sara, de mayor quiero ser como tu". En ese momento en el que se te rompe el corazón y te inunda la consciencia, fue en el que me di cuenta del impacto que puede llegar a generar tanto el contenido que doy, las palabras que utilizo y la forma de transmitirlo.

Aplicar esta perspectiva DEBE hacerse de manera transversal tanto en las tareas propias de coordinación como en las de trasmisión de conceptos ya que ejercemos de referentes (y por qué no, incluso conversando con un café) porque se genera el efecto multiplicador. Somos como pequeñas arañas que van tejiendo una red muy poderosa de influencia y empoderamiento tras cada encuentro, y lo que a priori ha ido dirigido a un público en concreto sabemos que luego se va a extender a más personas de diversos ámbitos, tejiendo así una bonita e importante red en pro de nuestros derechos.

Diría que la clave para aplicar esta perspectiva y ser referentes positivas es revisar el vocabulario, no juzgar al resto de compañeras o la diversidad de opiniones e intentar aplicar el principio de la interseccionalidad para comprender el mundo en el que habitamos y dar así una respuesta que se adapte a las necesidades de cada población o colectivo."

Sara Antler Ortiz, Coordinadora Provincial de Granada Diversidad LGBT y Educadora Social.



"Cuando terminamos una actividad y veo a las mujeres con nuevas capacidades y oportunidades, siento que tiene sentido todo nuestro trabajo y me lleno de fuerza para seguir en la lucha.

El feminismo diverso y combativo debe ser por lo menos la mitad de la labor que hacemos, no sólo en nuestros proyectos sino también dentro de las ONG, donde todavía queda camino para que las mujeres estemos en puestos de toma de decisiones. Desde aquí quiero animar a las compañeras que están en el sector para que sigan reclamando tanto proyectos feministas que tengan impacto en las relaciones de género, como cambios en las estructuras de sus organizaciones. En las ONG también, ¡no queremos piropos, queremos respeto!"

Sofía García Peula, Coordinadora y Directora de Comunicación.


 



"En España sólo 1 de cada 5 mujeres maltratadas recibimos apoyo. El resto pasan inadvertidas porque no rompen el silencio, más aún si son directivas o mujeres profesionales. Yo, siendo una empresaria de éxito, con personas a mi cargo, estaba siendo maltratada por mi marido y durante 11 años nadie se dio cuenta de lo que me estaba pasando, ni siquiera yo misma. Nadie me ayudó. Por eso creé la Fundación Ana Bella, donde las supervivientes transformamos el sufrimiento que vivimos en experiencia y empatía para ayudar a otras.

Pido a todas las entidades que formen a su plantilla en detectar y apoyar a las víctimas invisibles para que el lugar de trabajo se convierta en un espacio seguro donde pedir ayuda. Lograremos una sociedad en igualdad cuando todos y todas actuemos como agentes de cambio frente a la violencia de género."

Ana Bella Estévez Jiménez de los Galanes, fundadora de la Fundación Ana Bella y la Red de Mujeres Ana Bella y Emprendedora Social de Ashoka



"Mi experiencia en el ámbito de la cooperación, me ha permitido compartir espacios y tiempos con mujeres diversas. Y nuestras reivindicaciones tienen una raíz común: atraviesan todo lo esencial para la vida.

El Tercer Sector coopera, educa y lucha en favor de los Derechos Humanos y el feminismo se nutre, desde su base, de estos valores para la conquista de otros modelos posibles. Mi compromiso, y el de mis compañeras, nació o se hizo consciente cuando tomábamos las calles en nuestros primeros años universitarios en Granada."

Ana Hidalgo, cofundadora de "Sahara Acción Granada", coordinadora de Proyectos de Cooperación Internacional y parte del equipo de Nomadocs con quienes recientemente ha estrenado el documental LIMBO, del cual fue guionista, en el Festival de Sevilla.



"Las mujeres que trabajamos en el sector social, reivindicamos la responsabilidad colectiva de tener las mismas oportunidades para acceder a los órganos directivos.

Nos consideramos impulsoras en nuestros ámbitos de las relaciones sociales igualitarias para que se reconozcan nuestras capacidades y derechos. También los de las mujeres que viven en entornos más vulnerables y con menos oportunidades.

Reclamamos nuestra biología, componente emocional y experiencia vital y sociocultural sin tener que renunciar a nuestras carreras profesionales; exigiendo poder escoger en todos los aspectos de nuestra vida.

Ser feminista no es sólo luchar por nuestros derechos, sino también normalizar que los hombres desarrollen roles típicamente asignados a las mujeres." 

Anna y Nuria, coordinadoras de actividades y proyectos de AIS (Ayuda a la Infancia Sin Recursos).



"En Provivienda realizamos un ejercicio de reflexividad feminista para acompañar a las personas y familias de forma integral, desde un enfoque de derechos y considerando a las personas como protagonistas en sus decisiones. Tratamos de poner en el centro los cuidados en tiempos, en procedimientos y en relaciones, tanto en el equipo de trabajo como en la atención y acompañamiento de las personas que participan en nuestros proyectos. Compartimos el liderazgo, reconocemos y ponemos en valor el talento de las personas que integramos los equipos, y de las que forman parte de todos los procesos. Y, por último, apostamos por el trabajo en red y en colectivo, transcendiendo la individualidad y el ego.

El feminismo nos ha ayudado a integrar nuestra emocionalidad como elemento de cohesión en el equipo y reconocer el valor de cada una de las partes que participamos en el trabajo para conseguir objetivos comunes: juntas somos más fuertes y llegamos más lejos.

Es clave para mí desaprender dinámicas de relaciones basadas en la dominación y en la desigualdad, fomentando espacios de reflexión y evaluación desde la honestidad y la autocrítica para mejorar. Como feminista, mi proposito personal desde mi ámbito de trabajo es garantizar el derecho de las personas en igualdad de oportunidades a desarrollar una vida plena, considerando el acceso a una vivienda digna el primer paso para construirla.

Subrayo las palabras de Fátima Mernissi, como socióloga fue una mujer referente para mí:

Una mujer que se considera feminista,

En vez de vanagloriarse de su superioridad

Con respecto a mujeres de otras culturas

Y por haber tomado conciencia de su situación,

Debería preguntarse si es capaz de compartir esto

con las mujeres de otras clases sociales de su cultura.

La solidaridad de las mujeres será global

Cuando se eliminen las barreras entre clases y culturas."

Fátima Mernissi.

Layla Hamed, Responsable de Proyecto de Acogida Temporal e Integración para solicitantes de Asilo y Protección Internacional de Provivienda.


Desde Hacesfalta no podemos más que aplaudir la labor que realizan todas ellas y agradecerles de nuevo desde aquí su participación. Ha sido un placer compartir con vosotras, leeros y aprender a partir de vuestro ejemplo y esperamos que, vuestras palabras sirvan igualmente de motivación y fuente de inspiración en pro del cambio y la igualdad a quienes os lean. 


Si te gustaría colaborar a través de un voluntariado con alguna de las organizaciones mencionadas, puedes hacerlo desde aquí.


  Patricia Martínez Aparicio, equipo de Hacesfalta 


Hacesfalta.org Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado

 

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