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Colaborando ¿somos mejores?

24/11/2011

Logo del Congreso Europeo de Voluntariado

Asistimos al II Congreso Europeo de Voluntariado y al Markeplace sobre voluntariado corporativo organizados en Barcelona hace unos días, y compartimos nuestras impresiones


 


Nuestra participación se centró en un taller sobre nuevos modelos de voluntariado, pero, antes de entrar en materia, Susana Szabo presentó la situación global del voluntariado en la UE. En su charla aportó algunas reflexiones fundamentales para saber dónde estamos:



  • Hay más voluntariado en los países con tradición protestante que en los países con tradición católica

  • A menor diferencia social, mayor participación en voluntariado

  • A menor presencia del Estado, mayor número de personas voluntarias


Imagen de Xarxanet en FlickrEl voluntariado está creciendo a nivel europeo, especialmente, por su incremento en los países de Europa del Este, por el aumento de la esperanza de vida y por la incorporación de nuevas causas, como las medioambientales. El perfil del voluntaro europeo es el de un hombre que está trabajando, y vive en una ciudad mediana o en el entorno rural. En este perfil, que difiere del perfil analizado en España, influye mucho el peso que en la UE tiene el voluntariado deportivo. También se aprecia una vinculación directa entre el nivel de estudios y el nivel de voluntariado.


Acercando este análisis al voluntariado corporativo en España, La Caixa aportó unos datos de su programa de voluntariado corporativo: de sus 4.000 voluntarios, que supone el 15% de su plantilla, el 75% son empleados en activo y el 40% cuentan con entre 20 y 35 años.


¿Por qué empezar por estos datos? Porque en la sesión previa Colaborando somos mejores se destacó la importancia de tener en cuenta el contexto social y el entorno de la plantilla a la hora de definir los programas de voluntariado corporativo. Estos datos enmarcan el contexto en el que se mueven muchas empresas, formadas por plantillas jóvenes y muy bien formadas. Por lo tanto, las personas de estas empresas cuentan con una buena disposición para el voluntariado.


Durante el encuentro se trató otro factor clave: que una ventaja diferencial del voluntariado corporativo es aportar lo mejor que tienen las empresas, es decir, las capacidades diferenciales o específicas de su plantilla. Cuando se inician los programas de voluntariado es frecuente optar por jornadas de voluntariado donde no es necesario contar con habilidades especiales, y es un buen inicio. Pero la orientación a futuro es clara: apostar por actividades donde la ONG obtenga un valor diferencial, una aportación de calidad que solo pueda hacer la empresa.


Y una tercera clave, para unir esta buena disposición de la plantilla y el alto impacto social, es la emoción. El voluntariado es una decisión individual, una forma de posicionarse en la sociedad, que responde a unos valores personales. Las actividades de voluntariado corporativo deben aportar a la plantilla esa implicación emocional, esa respuesta a su expectativa sobre la mejora social a lograr.


Una sorpresa muy agradable del taller sobre nuevos modelos de voluntariado es que, junto al voluntariado corporativo y al virtual, se incluyera el voluntariado en grupo o en familia. Aunque estos nuevos modelos planteen retos a las ONG, es necesario innovar y buscar nuevas opciones para el encuentro entre la disposición a colaborar de la ciudadanía y las necesidades de las entidades sociales.


 

Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado y empresa