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Lo primero, las personas

21/04/2012

Foto de Luis Pérez - Flickr

La gestión de personas cada vez tiene más protagonismo en el voluntariado corporativo. Es una de las conclusiones de la  tercera edición del Informe del Observatorio de Voluntariado Corporativo.


El informe de 2011 del Observatorio de Voluntariado Corporativo, como también manifestó el profesor Sandalio Gómez en su presentación, confirma que el voluntariado corporativo en España cada vez se orienta más hacia la gestión de personas.


Esta tendencia queda ratificada por algunos datos del Estudio como:



  • Al preguntar a las empresas por sus motivaciones a la hora de implantar programas de voluntariado corporativo, las mayores puntuaciones las acaparan los indicadores relacionados con la reputación interna: mejora del clima laboral, orgullo de pertenencia, satisfacer una demanda de la plantilla...

  • Entre los departamentos responsables de voluntariado corporativo, el de gestión de personas se mantiene en segundo lugar con un 25% de las respuestas.

  • Frente a solo un 33% de las empresas que disponen de indicadores para medir los resultados de sus programas, el 73% sí evalúan la satisfacción de la plantilla que participa en estas actividades. Este dato demuestra que en el voluntariado corporativo se presta más atención a la satisfacción de quienes participan que al impacto social o la reputación externa generados.


En próximas semanas escribiremos sobre los cambios más destacados que se han producido en los indicadores del informe de 2011 con respecto a años anteriores. Ahora, nos centraremos en un par de datos recogidos en el apartado dedicado a los principales problemas que se dan a la hora de desarrollar el voluntariado corporativo, que nos parecen reveladores.


Dos problemas


Primero, figura en quinto o sexto lugar la falta de apoyo de los órganos directivos. Nos parece contradictorio que dicha falta de apoyo figure en esta posición, cuando en un apartado anterior del informe, al analizar las categorías profesionales que participan en voluntariado corporativo, se indica que solo hay una categoría que manifiesta no participar en este tipo de actividades y es, precisamente, la de “Directivos” con un 15%. Otra muestra de esta falta de apoyo se percibe en los presupuestos dedicados al voluntariado corporativo: menos de 10.000 euros en el 35% de las empresas que respondieron el cuestionario e, incluso, un 5% sin dotación presupuestaria.


El segundo problema que queremos resaltar es la falta de apoyo o respuesta por parte de la plantilla, que figura en tercer lugar y es mencionado por el 16% de las empresas. Este dato puede dar origen a diferentes interpretaciones: menor participación de la deseada por quienes gestionan el voluntariado, oposición o indiferencia de los equipos ante este tipo de programas, falta de adecuación de las actividades planteadas a los intereses de la plantilla... Por definición, es imposible desarrollar un programa de voluntariado corporativo si la plantilla no participa, así que este problema debería ser analizado con detalle, así se lo sugerimos al Observatorio.


Y dos soluciones


Posiblemente, la resolución a ambos problemas sea fruto de la combinación de dos medidas:



  • Escuchar más a la plantilla, y también al equipo directivo, para ajustar las actividades propuestas a sus motivaciones e intereses. Y dar un paso más, que las personas de la empresa sean quienes propongan acciones de voluntariado corporativo. Es fundamental que la plantilla vaya adquiriendo cada vez más protagonismo y capacidad de decisión en la configuración de los programas de voluntariado corporativo.

  • Medir, para lo cual es básico tener previamente definidos y consensuados los objetivos a alcanzar con este tipo de programas. Mientras solo haya un 10% de empresas que calculen la previsión de ROI de estas actividades, dato de este mismo informe, será difícil conseguir el apoyo de la dirección a este tipo de programas, porque se carecerá de argumentos objetivos para su defensa.


Si escuchamos y atendemos a la plantilla, ésta participará. Y si medimos los resultados, será más fácil que los programas de voluntariado corporativo cuenten con recursos y con el apoyo de la dirección. El profesor Sandalio Gómez también mencionó en su exposición como la empresa “compra” la idea o proyecto de un consultor e invierte recursos, pero le cuesta “comprar” el voluntariado corporativo, por su pertenencia más al plano social que al económico. Posiblemente, haya que cuantificar su impacto, interno y externo, para que la empresa acabe asumiendo este tipo de programas. No podemos olvidar que el informe menciona que el principal facilitador del voluntariado corporativo en las empresas que aún no lo están desarrollando sería obtener un retorno para la empresa.


 

Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado y empresa