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Activistas de veraneo

21/06/2011

Llega el verano, el sol, las vacaciones y las piscinas y nos hemos propuesto hacer de Pepito Grillo. Nosotr@s no, la verdad, que han empezado las compañeras de Canal Solidario planteándonos un desafío para los meses de estío. La excusa son las rebajas. Todavía falta, pero aquí, como en los centros comerciales, nos adelantamos a la moda.


El reto 333 consiste en usar sólo 33 prendas de ropa durante los próximos tres meses. Cuentan todos los accesorios, pero no la ropa interior. Tampoco se contabilizan los bañadores ni los trapitos que te pones para ir al trabajo (entendiéndose por estos lo mismo un mono, que un traje, que un uniforme). Al final, tú te encargas un poco de hacer las reglas más o menos flexibles que, al fin y al cabo, es una cuestión personal para ser consciente de nuestros abusos de consumo.


Una variante es el “6 items or less”, que va de lo mismo, sólo que dicho en inglés queda como más cosmopolita. Este viene a ser que durante un mes sólo uses seis prendas, descartando calzado, complementos y todo lo del reto 333. Vamos, que te apañes con tres pantalones y tres camisetas. O que salgas a la calle sin pantalones o falda pero luzcas un juego de seis hermosas camisas, que va en gustos.


Si eres incapaz de reducir tu ropero, tenemos más sugerencias.


1.- Reduce el tiempo de ducha: si no tienes un reloj a mano, te puedes poner algún tema de los Metallica que sepas lo que dura y que te ayudará a lavarte a ritmo vivo (o a la tuna, que cada quien sabrá que le hace darse más prisa).


2.- Deja de comprar agua embotellada: hazte con una botella reciclable y ve rellenándola. Aprovecha las fuentes, el grifo de tu casa y, si viajas, ten en cuenta que el agua, la mayoría de las veces, es apta para el consumo sin ningún riesgo (tampoco te la juegues, ¿eh?, que te queremos en perfecto estado de salud). Una solución la tienes en el botijo: agua fresquita sin consumo de energía.


3.- Apaga el aire acondicionado: Los viejos métodos funcionan. Durante el día baja la persiana y cierra la ventana para librarte del sol infernal. Al llegar la noche, ábrelo todo para que se ventile y refresque. Aunque luego le des al aparato, necesitará menos electricidad para enfriar tu acogedor hogar.


Aún hay más, pero no queremos agobiarte con un ladrillo de post y de deberes. Si tienes alguna sugerencia más, tienes los comentarios a tu disposición. ¿Te apuntas a alguno de los retos?


La foto es de Quinet en Flickr.


 

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