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Un ejemplo a seguir

28/04/2011

Ascendiendo por la escalera

El informe que presenta el bufete internacional Allen & Overy sobre sus actividades de voluntariado corporativo recoge una amplia muestra de actividades con gran crecimiento, tanto en impacto como en compromiso


El informe elaborado por Allen & Overy sobre sus servicios de pro bono y relaciones con la comunidad del año 2009 es una inmejorable guía práctica sobre voluntariado corporativo, porque recoge multitud de ejemplos de voluntariado, no solo pro bono, sino también de voluntariado profesional, en vacaciones, puntual, continuo… Además, esta multitud de acciones se encuentran estructuradas entorno a cuatro grandes ejes de actuación:



  • Firma global, respuesta global

  • Acceso a la justicia

  • Acceso a la educación y al empleo

  • Ayudando a nuestras comunidades locales


Estas actividades engloban algunas acciones relacionadas con la abogacía y otras actuaciones más vinculadas con temas sociales, incidencia en políticas públicas, estudios... Su lectura puede inspirar a muchas personas responsables de programas de voluntariado corporativo a la hora de incorporar nuevas actividades y ampliar horizontes. Si crees que tu programa de VC necesita un empujón, su lectura es obligatoria.


Creemos que hay dos claves que contribuyen al éxito de su programa:


Allen & Overy forja alianzas estables con las entidades sociales, y con muchas lleva colaborando varios años. Estas alianzas se van perfeccionando con el paso del tiempo, y las actividades iniciales van dando paso a otras de mayor impacto social y compromiso por parte de ambas partes. Por ejemplo,  desde el año 2001colaboran con Crisis (ONG británica dedicada a las personas sin hogar): primero con servicios pro bono para la gestión de la entidad, después con donaciones de la plantilla en Navidades, y, desde 2008, colaborando en su consultorio sobre temas legales para los usuarios de la ONG.


Orientación a trabajar con otras entidades, ya sean empresas clientes (una alianza con General Electric para asesorarle en el desarrollo de uno de sus programas de VC),  otros bufetes (en programas internacionales colaboran con otros bufetes en los países donde la presencia de Allen & Overy es menor) o administraciones públicas (con el Gobierno de Ruanda para la reconstrucción de su sistema legal). Esta colaboración con más agentes les permite trabajar sobre necesidades sociales previamente identificadas por estos. Además, al desarrollar sus proyectos en alianza, terminan generando un mayor impacto social.


Una de sus líneas de trabajo interesantes es acercar la profesión de la abogacía a jóvenes que, por sus problemas en los estudios o por su situación socioeconómica, no se plantearían estudiar esta carrera. Su objetivo no es tanto que estudien derecho, sino que desarrollen capacidades no descubiertas en estos grupos de jóvenes. En los testimonios de estos jóvenes se aprecia cómo valoran que una empresa de estas características se acerque a ellos, y cómo les permite conocer la “city”, desmontando sus prejuicios iniciales. ¿Hay también en España jóvenes con visiones parciales de las zonas de negocio y sus profesionales? ¿Somos conscientes del papel que pueden jugar las empresas y sus programas de VC en la superación de éstas?


Como consecuencia de este trabajo, los datos que presenta Allen & Overy son los siguientes: 53% de la plantilla trabajando en proyectos pro bono (este dato llega al 94% en las personas en prácticas) y más de 51.000 horas dedicadas a VC. En nuestros programas de VC, ¿qué papel tienen los estudiantes en prácticas o personas en periodos de prueba?

Fundación Hazloposible | secciones: Voluntariado y empresa